Miel de Carrasca

El verano de la sierra de Cucalón con las flores del tardío tomillo colorea esta miel con tonos acaramelados y sabores florales. El otoño la tiñe de color caoba oscuro recordando a la carrasca que la nutre con sus mielatos, fuente natural de minerales esenciales. Esporádicamente se suma a la miscelánea de sabores otoñales el néctar de la flor del brezo, espectador imprescindible en las laderas del monte turolense.

Un buen jugo antigripal para reforzar el sistema inmunitario es el preparado con extracto de propóleo puro, pomelo, limón, granada, fresas, piña y miel de carrasca, todo ello licuado y servido al momento.